...

lunes, 27 de octubre de 2014

Macro 2014 VI (setas)




















Ha llegado el tiempo de las setas, de tirarnos al suelo a buscar el mejor ángulo, de encontrar el encuadre idóneo para conseguir una buena fotografía.

Ya quedan pocos insectos pero he tenido la suerte de encontrar uno lleno de rocío, ya que mi zona de campeo es muy seca y no ha habido rocio hasta después de las lluvias. Aunque no lo pondré en esta entrada que está dedica en exclusiva a las setas.

Hacer macro fotografía de setas tiene su parte buena: no se mueven, ni se asustan. Además puedes quitar lo que te estorba alrededor (hojas, palos, etc.) para conseguir encuadres más limpios. Tiene una parte mala y es que levantan muy pocos centímetros del suelo.

En mi caso, he llegado a enterrar parte de mi cámara fotográfica en el suelo, es lo que pasa por llevar un cuerpo tan grande. Tengo la precaución de poner una bolsa de plástico para evitar la tierra. Este es el único modo de tener un ángulo de disparo adecuado.

La fotografía que está justo debajo de este párrafo es la que hacía cuando mi padre me hizo la foto que está en el último lugar de esta entrada. El sol que da en el objetivo lo tapaba él y como era un contraluz utilicé el flash rebotado en la tarjeta blanca para iluminarlas.










































































































































Foto realizada por Enrique Ruiz Parada

jueves, 16 de octubre de 2014

Licaón, la piraña de la sabana II




















Esta entrada es continuación de: http://pinceladasdelanaturaleza.blogspot.com.es/2014/08/los-licaones-han-salido-cazar-i.html en la que dejaba abierta la pregunta de por qué se comportaban de ese modo los licaones. La respuesta es simple estaban criando y en ese periodo necesitan mucha comida.

El licaón (Lycaon pictus) o perro salvaje africano es un cazador implacable y muy voraz. Vi a tres miembros de la manada comerse una impala en muy pocos minutos. Para tener una idea más clara 9 de estos cánidos pueden engullirse a un Kudu (de 100 Kg.) en 15 minutos.

Son una especie de cánido con un tamaño entre mediano y grande. Una longitud cabeza-cuerpo de unos 100 centímetros., la cola es de 40 centímetros y la altura a la cruz es de unos 70 centímetros. Suelen pesar sobre 30 kg. Tienen unas orejas grandes y redondeadas. Patas largas y musculosas.

Su pelo es corto y tricolor: canela, negro y blanco. Cada uno de los ejemplares tiene un patrón diferente, por lo que es fácil distinguirlos.

Su cuerpo está diseñado para ser corredor de fondo. Cuando comienza a correr detrás de un animal, éste se puede dar por muerto ya que su eficacia es del 80 al 90%. Su caza se basa en su enorme resistencia en carrera y realiza extenuantes persecuciones a las presas, en las que el grupo se coordina de manera formidable. Son capaces de perseguir una presa durante 6 kilómetros sacando una media de unos 50 km/h.

Al contrario que los felinos, los licaones no matan a su captura antes de comérsela sino que una vez atrapada la devoran viva.

Su fuerza reside en la manada con la que convive. Cuando van a cazar y tienen crías, algunos ejemplares permanecen vigilando en la guarida, también se quedan los que están heridos o enfermos. Los que regresan de la cacería regurgitan trozos de carne para alimentar a los que se quedaron allí.

Estos perros son fieros pero muy sociables, ayudan a los miembros de la manada débiles o enfermos. Las interacciones sociales son comunes, se comunican a través del tacto, olfato y vocalizaciones.

Quedan alrededor de 6.000 ejemplares en toda África. El licaón se encuentra catalogado dentro de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN como "En peligro".